Superado el primer nivel del curso de Gamificación para Profes... lLa idea es gamificar el aula y la metodología docente.
Pero ¿qué es gamificar? ¿para qué puede servir? ¿por qué es bueno incluirlo en mis clases?
Voy a intentar explicar mi perspectiva para todas estas preguntas:
¿Qué es gamificar?
Desde mi punto de vista, "gamificar" es convertir la parte más peñazo de las clases en algo que atraiga a los alumnos a que sigan el desarrollo, revisen la materia a diario, se interesen por llegar más allá del mero contenido de las asignaturas, aprendan para saber (y no solo para superar un examen).
Todos (y los alumnos, por la edad que tienen, más) estamos interesados en los juegos, en ganar hasta a las chapas si se ponen a tiro...
¿Para qué puede servir?
Por ello, la propuesta de gamificación en el aula me parece muy interesante. Convertir la clase en un juego de aprendizaje en el que ellos obtengan distintas recompensas (diferentes de las notas, que muchos lo ven como algo formal ante sus padres más que como algo personal). Si con esas recompensas ellos pueden conseguir distintos beneficios o tratos diferenciadores antes sus compañeros, la clase se convierte en una competición entre ellos diferente a la dinámica normal.
De todos modos, no creo que ninguna de estas metodologías sea la panacea. Con esto quiero decir que puede ser muy útil, pero si todos los profesores pasamos de las técnicas normales a la gamificación, también convertiríamos en aula en algo monótono.
Con todas estas cosas, creo que lo mejor es diversificar: un profesor gamifica, otro hace un aprendizaje en proyectos, otro le da la vuelta a su clase... Pero esto solo en un colegio ideal y utópico.
¿Por qué es bueno incluirlo en mis clases?
Para mí es una oportunidad de probar y hacer algo diferente en el aula. Tampoco a diario (por lo explicado anteriormente), pero sí de manera puntual o como complemento a determinadas acciones de los alumnos.
Espero poder cambiar su rutina ante las clases y crear un aprendizaje significativo, un interés por la asignatura (sobre todo por las partes más difíciles para ellos y que menos utilidad le ven para su vida cotidiana y futura).
Mi experiencia a este respecto
Después de oír por primera vez hablar de "gamificación" en SIMO hace dos años y antes de apuntarme a este curso para lanzarme al vacío con mis alumnos, he hecho pequeñas investigaciones en internet y alguna pequeña prueba en actividades puntuales de clase. He asignado insignias creadas por mí en Makebadges a cosas puntuales en la case: dar una buena respuesta, terminar el primero unas actividades... que se podían cambiar por cosas concretas que los distinguieran del resto de compañeros (una duda en un examen, poder consultar internet una vez durante algunos casos, poder preguntar a un compañero en un momento determinado...).
Ha tenido buena acogida entre los alumnos y creo que no ha hecho que la clase se desmadrara más ni que hayan aprendido menos.
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miércoles, 19 de octubre de 2016
lunes, 26 de septiembre de 2016
Ensayando sobre el Portafolio educativo
Si nos ponemos a enumerar retos, cualquier inicio de curso es un reto en sí mismo: entusiasmar a los alumnos desde el primer día, aprender todos sus nombres lo antes posible, configurar exámenes rápidos de corregir (ya por pedir...), incorporar las nuevas tecnologías en clase cada vez un poco más...
En la línea de esta última es donde yo encajo el portafolio para mí y donde me planteo darle un giro a mi blog de aula para convertirlo en algo que sea útil de verdad a mis alumnos y que les sirva de portafolio este año (al menos para repasar antes de los exámenes), pero quizá en los posteriores cuando les pueda surgir una duda sobre algo visto y les pueda venir a la cabeza alguno de los esquemas, cuadros o resúmenes vistos en mis clases.
Por eso me planteo que sean ellos quienes lo configuren (y aquí va otro reto más, este de "triple mortal ¿sin red?"). Creo que si ellos elaboran los materiales, les ayudará más para aprenderlo, para repasarlo y, sobre todo, para interiorizarlo.
De cara al futuro, les puede ser útil ver qué técnicas les ayudan más a recordar para un examen: un resumen con colorines, un cuadro, un mapa conceptual, un esquema de flechas, un podcast para ser escuchado...
Pueden facilitar, también, el trabajo a sus compañeros de próximos años. En cada curso deben completar y mejorar el trabajo de los cursos anteriores (o completarlo con otras técnicas y/o apps).
Quizá el aspecto más débil, al menos para mí, es calcular de antemano cuánto tiempo les va a ocupar hacer cada una de las cosas, cómo funcionar con menores en internet a la hora de sus permisos de edición en un blog (hacer yo la función de subirlo, no me importa, pero a ellos no les permite hacer todo el proceso, que me parece muy interesante)...
No me suele preocupar el "agravio comparativo", pero hay casos en que haces cosas novedosas y los padres cuestionan por qué (creen que no van a aprender, temen no acabar los temarios...) y los compañeros prefieren los métodos tradicionales y no liarse con tantas cosas... pero a veces les molesta que los chicos comenten esas otras técnicas en sus clases (e, incluso, se las propongan).
Está claro que, hagas lo que hagas, no va a gustar a todo el mundo. Por eso, en estos casos prefiero plantearme si ayuda a estudiar y a aprender (sobre todo esto segundo) a mis alumnos. Y en función de eso me embarco en las técnicas que empleo en clase.
En la línea de esta última es donde yo encajo el portafolio para mí y donde me planteo darle un giro a mi blog de aula para convertirlo en algo que sea útil de verdad a mis alumnos y que les sirva de portafolio este año (al menos para repasar antes de los exámenes), pero quizá en los posteriores cuando les pueda surgir una duda sobre algo visto y les pueda venir a la cabeza alguno de los esquemas, cuadros o resúmenes vistos en mis clases.
Por eso me planteo que sean ellos quienes lo configuren (y aquí va otro reto más, este de "triple mortal ¿sin red?"). Creo que si ellos elaboran los materiales, les ayudará más para aprenderlo, para repasarlo y, sobre todo, para interiorizarlo.
De cara al futuro, les puede ser útil ver qué técnicas les ayudan más a recordar para un examen: un resumen con colorines, un cuadro, un mapa conceptual, un esquema de flechas, un podcast para ser escuchado...
Pueden facilitar, también, el trabajo a sus compañeros de próximos años. En cada curso deben completar y mejorar el trabajo de los cursos anteriores (o completarlo con otras técnicas y/o apps).
Quizá el aspecto más débil, al menos para mí, es calcular de antemano cuánto tiempo les va a ocupar hacer cada una de las cosas, cómo funcionar con menores en internet a la hora de sus permisos de edición en un blog (hacer yo la función de subirlo, no me importa, pero a ellos no les permite hacer todo el proceso, que me parece muy interesante)...
No me suele preocupar el "agravio comparativo", pero hay casos en que haces cosas novedosas y los padres cuestionan por qué (creen que no van a aprender, temen no acabar los temarios...) y los compañeros prefieren los métodos tradicionales y no liarse con tantas cosas... pero a veces les molesta que los chicos comenten esas otras técnicas en sus clases (e, incluso, se las propongan).
Está claro que, hagas lo que hagas, no va a gustar a todo el mundo. Por eso, en estos casos prefiero plantearme si ayuda a estudiar y a aprender (sobre todo esto segundo) a mis alumnos. Y en función de eso me embarco en las técnicas que empleo en clase.
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