jueves, 29 de septiembre de 2022

Análisis SELFIE

La primera conclusión que saco tras hacer la autoevaluación en SELFIE es que tengo más nivel del que yo pensaba y que hago más cosas de las que me da la sensación. Cuando preparas las clases o estás haciendo cosas, parece que eres más consciente de lo que no haces o lo que no sabes que de lo que sí. Por este motivo, al comenzar el cuestionario yo me autositué en el nivel B1. Al concluir el mismo, el informe que se emite me sitúa en un B2 de media, pero tengo algunos campos en C1 (los que se refieren a uso personal y planificación de docencia), pero alguno con menor resultado (sobre todo los que suponen hacer conscientes a los chicos de distintas cosas en clase).

La conclusión que he sacado de las preguntas es, sobre todo, referente a esta última parte. No hay solo que enseñar las herramientas a los chicos y llamarles la atención sobre cómo mejorar al hacer búsquedas o cómo respetar los derechos de autor (y cómo nombrar la documentación que consultas o las fotos que incluyes en una presentación), sino que hay que hacer reflexionar a los alumnos de estos aspectos. Esta parte es la que yo no he llevado a cabo en mis clases y que quiero incorporar.

También creo que parte de mi sensación de inferioridad a la realidad es porque, aunque hago actividades y propongo cosas en clase, quizá son pocas. Ellos agradecerían que fuesen más las actividades que hiciéramos con las tabletas y ordenadores, pero me "da pereza", porque implica mucho jaleo y ruido en la clase, porque les cuesta controlarse al estar en grupo y con las pantallas.

En cuanto a la situación del grupo, no he podido contar con la colaboración de compañeros para este ejemplo concreto, porque ya se hizo en mi colegio el informe SELFIE durante el curso pasado. No he conseguido que el responsable del mismo me lo compartiera, para incluirlo y comentarlo aquí, ni que mis compañeros participaran en algo que "no es real", porque estamos un poco agobiados con las programaciones de la nueva normativa y las reuniones que nos tienen implantadas en el centro. Por estos motivos, he recurrido a la tarea alternativa, tomando distintos modelos de mis compañeros como referencia para las respuestas. Sin embargo, como llevo tiempo en este centro y soy de esas personas a que mucha gente recurre con "problemas del ordenador y el ipad", sí puedo valorar cuál es la situación de forma bastante aproximada. 

En general, la gente tiene miedo a los dispositivos en el aula. Hay una relación directa entre la edad y el miedo. Los más veteranos la saben usar para su día a día, pero les da miedo ponerse con ella en clase por temor a:

- fallos con la wifi y "perder el tiempo de clase"

- tenerse que enfrentar a dudas de los chicos con el dispositivo que no sepan responder

- encontrarse a algún alumno que sepa más que ellos (sobre el dispositivo y los posibles fallos en su uso en el aula). Esto es un temor generalizado con quienes llevan más tiempo, pero los jóvenes lo tienen/tenemos más aceptado y sabemos capear mejor estas situaciones

Por el contrario, es gente que se sabe manejar con el uso diario de la tecnología: tienen Whats App, consultan los estados, comparten distintos archivos; tienen y usan correo electrónico (quizá les falta distinguir A, CC y CCO y sus distintas funcionalidades); hacen búsquedas en internet, saben enriquecer esas búsquedas (unos más que otros); conocen recursos chulos en internet para clase...

La valoración resumida es que hay distintos niveles y que la formación es fundamental, especialmente para los que tienen más miedos, más inseguridades en el uso de la tecnología y que se atreven menos a investigar y probar en clase con las pantallas. Vamos hacia eso y tenemos que incorporarlas a nuestro día a día, porque también será la herramienta cotidiana de nuestros alumnos en la gran mayoría de los trabajos que lleguen a desarrollar.

Incluso, cuando distintas personas obtienen/obtendrían una puntuación global similar en estas pruebas, eso no quiere decir que sepan lo mismo y se desenvuelvan igual en todas las funciones o necesidades. El resultado final similar puede implicar grandes desigualdades en las distintas áreas y que sean complementarios unos con otros a la hora de trabajar en equipo, pero que muestre grandes diferencias a la hora de manejarse de forma personal en una u otra funcionalidad concreta. Hay quienes manejan bien el correo electrónico, pero no saben cómo hacerlo llegar en clase; hay quienes usan la tecnología en clase (para ellos y para/con los alumnos), pero no se pierde en otros aspectos. Al haber tantos descriptores, hay muchas realidades distintas en un centro con más de 80 profesores.

Por esto, habría que entrar a cada una de las áreas y ver ahí las valoraciones para realizar bien los grupos (sobre todo, si queremos que la formación en los centros sea personalizada al nivel y necesidades de cada uno) o establecer qué tipo de formación es más necesaria para el centro. De hecho, lo mejor sería hacer cursos e itinerarios diferentes y que casi cada profesor hiciera una formación distinta o los agrupamientos de cada uno de estos cursos fuera diferente. Al menos, dos grupos de nivel por cada área SELFIE.

En esta sociedad cambiante y tan inmersa en la revolución tecnológica es muy difícil estar al día. Si es complicado mantenerse actualizado con temas docentes y metodológicos, si intentamos hacerlo con la tecnología es algo mucho más exigente. Cada poco tiempo surgen nuevas plataformas, nuevas redes sociales, nuevas páginas o programas o apps... pueden facilitar la vida y la labor docente, pero mantenerse al día de lo que hay, de cómo usarlo, de cómo sacarle el mejor rendimiento y cómo utilizarlo en el aula (con los alumnos o para su mejor aprendizaje) exige dedicación, sobre todo en tiempo y ganas.

Por este motivo, la formación debe ser adaptada a lo que cada uno necesita. De no ser así, desanima, hace sentir que se pierde el tiempo o que "la tecnología te supera". Y esto no es bueno en nuestra labor, ya que estamos con chicos que nos van a superar en ganas y conocimiento, y debemos estar lo más actualizados posible.

jueves, 14 de octubre de 2021

Plan de medios para un centro educativo

 Después de todo lo visto y reflexionado en este curso express, procedo a diseñar un primer borrador de lo que sería un Plan de Comunicación para un centro educativo de carácter privado concertado con varias líneas en una gran ciudad española y con los niveles educativos desde Educación Infantil hasta Bachillerato. 

En un entorno ideal, se debería contar con una persona (docente o especializada) que tuviera su jornada completa destinada a estas funciones. De este modo cualquier hecho destacable y que pudiera ser interesante hacerse eco de él en las redes sociales podría ser atendido en el mismo momento, dando inmediatez a las difusiones y manteniendo mayor contacto y proximidad con las familias y otros núcleos interesados.

El objetivo debe ser siempre dar a conocer las actividades que se realizan en en centro, tanto dentro de las tareas docentes incluidas en el currículo como aquellas que lo complementan para la formación integral del alumnado.

El público destinatario es, principalmente, las familias del centro. De forma concreta, las familias que ya están en centro, para que conozcan qué hacen sus hijos y cómo se lleva a cabo la labor de aprendizaje. También es cierto que, en algunos casos, las familias que están buscando centro para su hijos (por el inicio de la etapa educativa o para un cambio de centro) consultan con cierta frecuencia las páginas web y las redes sociales de los posibles centros candidatos para ver qué se hace y complementar la idea que puedan hacerse del centro antes de tomar la decisión.

En esta línea, hay que considerar el lenguaje que va a utilizarse. Deben ser textos breves, directos, objetivos pero con una línea positiva y eligiendo imágenes representativas de la actividad y que representen la naturalidad de la actividad, huyendo de los posados de alumnos sonrientes a la cámara y que no ofrecen vinculación directa con una actividad concreta.

Hay que distinguir entre una publicación para RRSS (más corta, directa e inmediata) que para la página web (un medio más estático). Las entradas de la página web pueden ser algo más largas, contextualizadas y con un lenguaje más formal.

El centro en el que se piensa tiene página web (recién actualizada) y perfil en Twitter, Facebook e Instagram. Se ha observado que hay familias que siguen al cole en más de una red social, mientras que la gran mayoría solo usa una de forma preferente para conocer las actividades del centro. También hay profesores que siguen a estos perfiles y que, en algún caso, interactúan, especialmente compartiendo las entradas más destacadas o relacionadas con sus cursos o departamentos docentes.

Para entrar en materia de las tareas concretas del CME, y desarrollando con mayor detalle la Tabla 1 de la Unidad 4, estaríamos en la última fila, en la que el Community Manager Educativo de este centro contaría con 30 horas de estas tareas en el centro, dejando otras 10 horas para realizar fuera del horario lectivo (sean presenciales en el centro o de teletrabajo).



El reparto de tareas estaría estipulado por días, pero las horas serían orientativas, dado que puede que la actividad destacable en algunos cursos (especialmente ESO y Bachillerato) sea cada vez en una materia distinta, lo que implicará horas diferentes (y quizá días). estas horas serían flexibles y podrían permutarse unas con otras.

Dentro de las posibles tareas que conllevarían más de una hora semanal y que el CME podría realizar fuera del horario escolar del centro estarían:

- las contingencias (por ejemplo, en el caso de que algún profesor o departamento le pidiera algún material concreto para su clase y le llevara más tiempo que la hora estipulada en el horario.

- preparación de las charlas para padres, profesores o alumnos. Además, las de padres y profesores deberían ser fuera del horario lectivo.

- la formación continua puede tener lugar fuera del horario escolar.

- el análisis y monitoreo de las distintas publicaciones podría realizarse fuera del horario escolar, aprovechando que no hay actividad lectiva que pueda requerirlo para otras funciones.

- el diseño de materiales para las campañas (cartelería, retoque de fotografías, edición de vídeos...)


Horario y tareas de un community manager educativo

En mi centro hay página web desde hace unos 15 años. El mantenimiento ha ido variando, pero en líneas generales se ha mantenido (tanto la web com9 las redes sociales) con profesores del centro al que se les sustituían algunas horas de clase de su horario por estas labores. En cualquier caso, nunca han sumado más de 4 o 5 horas por semana. Esto en horario oficial, porque los profesores han/hemos invertido muchas más horas para mantener lo mejor posible la web y las RRSS.

Con esta situación, no había un calendario concreto, sino que se iba resolviendo la situación como se podía y subiendo contenidos, contestando mails o actualizando información cuando surgía la necesidad y se tenía tiempo.
De acuerdo con lo que se indica en esta unidad, propongo dos tablas.
La primera indica cómo se podía repartir la tarea a lo largo de un horario semanal del responsable de la web y redes sociales en un centro educativo. En función de cuántas horas se dedicaran semanal o diariamente, estas serían las funciones.

Tabla 1. Reparto de labores y funciones para las labores de Community Manager Educativo.

En cualquier caso, a lo largo del curso hay momentos especiales que se celebran en el centro y cambian la vida diaria. Como estoy hay que reflejarlo en la visibilidad del centro, aquí se detalla el calendario complementario de la tabla anterior. Esta sería una propuesta para cualquier centro en , casi, cualquier curso escolar.

Además, de esto habría que indicar las actividades concretas que se puedan tener en los distintos cursos y que dependerán de cada centro y de cada curso (charlas de la Policía Nacional, sesiones de Educación Vial, visitas culturales a museos o edificios....). Estas dependerán de la Programación Anual de cada centro y en cada curso concreto.

Tabla 2. Calendario de previsiones de actividades puntuales y publicables.


miércoles, 29 de septiembre de 2021

Lupa en un entorno de aprendizaje

 Este es el análisis del entorno de aprendizaje de mi centro, poniendo en foco en su web y sus redes sociales.



miércoles, 15 de septiembre de 2021

Web educativas ayer y hoy

Mi reflexión relativa a la segunda actividad del curso:

Sobre el primer punto relacionado con mi centro educativo es un poco deficiente en el momento actual. La web está en proceso de actualización, por lo que ahora está un poco pobre y desactualizada (hasta que salga la nueva, que no debe de quedar mucho).

En cualquier caso, hasta el momento (y con unos 15 años de página web del centro) la ventana digital de mi centro ha ido evolucionando según las novedades, adaptándonos a las novedades que iban apareciendo y lo que las familias demandaban (y se veía como algo interesante y positivo).

Inicialmente era una web que hacía un padre al que le enviaba los textos (y raramente fotos), lo subía y ya. Era una web muy estática y simple, poco actualizada (dependíamos de cuándo me contaran lo que se había hecho, que yo lo pudiera redactar y enviar por mail -solo desde casa o un ordenador del cole- y que el padre lo pudiera subir y publicar).

La posibilidad de hacerla como un blog (alojado en Wordpress) con "cosillas" que lo hacían más mono, funcional y personalizado fue genial. Poder subir las noticias directamente desde el colegio facilitó y simplificó los pasos un montón. Incluso se incluyó un gadget que publicaba en redes sociales lo que se publicaba en la web (esto ahora es impensable porque se usan lenguajes y códigos muy distintos y especializados). Llegamos a poner imágenes del día de las fiestas casi en tiempo real: foto del patio lleno de niños al comenzar, algunas de juegos poco después... actualizando hasta 5 veces a lo largo de un mismo día.

De ahí a muy poco tiempo se llegó a subir vídeos en tiempo real en Facebook. Y nos pareció el colmo de la actualidad (aunque eso implica que siempre hay familias/lectores encantados y otros que todo lo critican; eso hay que tenerlo claro desde antes de comenzar esta labor).

Ahora se han multiplicado las redes, las posibilidades, las costumbres de todos... el hecho de que casi cualquier persona tenga un móvil/tableta con acceso a internet e cualquier momento hace que te sientas con una lupa sobre el cogote en estas labores.

A cambio, se han multiplicado las complicaciones legales para hacer esta función. Se han tenido que buscar filtros, papeles y revisiones que aseguren que todos los niños que aparecen tienen permiso para ello y que salgan lo más "asépticos" posible.


Creo que lo importante es tener la conciencia tranquila: hacerlo lo mejor posible, intentar ser ecuánime con los niveles/cursos/departamentos que aparecen en las redes, que todo se publique en todas...

Cuanto mayor sea el grupo implicado en estas funciones hay cosas que se simplifican y otras se complican. Si hay un profesor de cada nivel mejor que de cada ciclo o etapa. Pero esto hace que sea necesaria una mayor coordinación para que todo siga la misma línea, que las entradas tengan coherencia en la forma, que todas respeten y sigan las normas gramaticales y ortográficas...

Al comparar la web y las RRSS de mi cole con  otros, siempre hay cosas o aspectos que te gustan más en unos y otros en los que crees que el cole propio sale mejor en esta balanza. Creo que intentar ser el mejor, el más moderno y el más rompedor no debería ser la función de ningún centro. Pero si se consigue, bienvenido sea.

Creo que los memes no deberían ser publicados en un perfil de centro educativo. Estos pueden herir susceptibilidades y reflejan una subjetividad que puede despertar odios desde cualquier punto. Otra cosa es que se publiquen memes creados en el cole desde alguna materia o departamento (por ejemplo, el curso pasado organicé un concurso de memes en francés con fotos de animales de un banco concreto y fue todo un éxito de actividad y de publicación).


Del cuestionario que hemos respondido entre todos, estas son las informaciones que más me han llamado la atención o que me parecen más relevantes.


lunes, 29 de junio de 2020

CuidaTuID

Una de las cosas más complejas, y sobre todo con los alumnos, es hacerles conscientes de la importancia que tiene que cuiden lo que hay en internet sobre ellos. No suelen ser conscientes de que todo lo que envían por internet (aunque sea a un solo amigo) o lo que cuelgan en alguna red social (por muy segura que parezca, por tener contraseña) puede tener consecuencias negativas en su futuro y les puede acarrear distintos problemas.
Algunos de estos problemas les pueden venir porque ellos envíen algo en privado y sea interceptado o compartido por la otra persona (con buena o mala fe) o porque sufran algún tipo de vulneración en su seguridad y les tomen imágenes o datos sin su conocimiento (en un primer momento).
En cualquiera de estos casos, se debe a una mala gestión de la identidad propia y de la protección personal.

Tras realizar el NOOC Cuida Tu ID de INTEF, he creado estas imágenes como reto:
* Imagen 1: posibles peligros de un mal uso de imágenes en redes o en internet
* Imagen 2: Una idea similar, pero quizá algo alejada del reto que se pide.

martes, 14 de abril de 2020

Un mes confitados

Nos encontramos en una situación rara. Es la primera vez en la vida que muchos estamos así: situación de alerta y todos encerrados en casa por una pandemia mundial que nadie creía que fuera a ser tanto, y ha sido mucho más.
Las noticias ya se saben y no voy a entrar en eso. Quiero plantear otro tipo de situaciones y vivencias que acompañan a esta situación.
Primero, voy a hacer un pequeño calendario de contexto. El día 14 de marzo de 2020 (lunes) comenzó el confinamiento para el general de la población. Los profesores de Madrid habíamos dejado las clases el martes 10. En mi centro tuvimos las clases y luego reunión semanal, en este caso para organizar un poco "la quincena" de telecolegio.
Pero, en mi caso, yo había faltado a clase la semana anterior de miércoles a viernes (se suponía que era solo una "fiebre normal", pero creo que fue este bicho). Ese lunes 9 y martes 10 intenté no acercarme demasiado a la gente, pero hay cosas que son imposibles (ahora sabemos que hay que mantener un metro y medio de distancia... pues, en general, no lo pude cumplir). Más que nada, porque voy a trabajar en metro en hora punta.
Desde entonces, ha cambiado mi rutina:
* El primer día me quedé en pijama. Me hacía gracia lo de estar en casa todo el día igual. Esa misma tarde leí en varios sitios consejos de gente que estaba acostumbrada a trabajar en casa y uno de los primeros consejos que daban era "no te quedes todo el día en pijama".
Así que mi primer tweet de #telecolegio también lo etiqueté como #ColeEnPijama. A partir del segundo día, lo cambié por #ColeEnPantuflas (porque, eso sí que no, zapatos no me pongo para estar por casa).
* Intento mantener la rutina y un horario establecido, el de mis clases. Pero el primer cambio es que no necesito levantarme hora y media antes de comenzar las clases. Con 20 minutos me da de sobra para asearme, desayunar (esto es innegociable), cambiarme de ropa y sentarme ante el ordenador. Seguimos manteniendo la pausa del recreo (mi marido también es profesor). Luego hacemos clases hasta la hora de comer.
* La jornada sí que cambia por las tardes. Comemos y después vemos alguna serie (antes no lo hacíamos), hacemos algo de ejercicio en casa (antes yo hacía unos 8500 pasos entre ir al cole y pasearme por las clases y pasillos de mi centro; pero ahora no llego a 1000 pasos por casa). Hemos probado distintos canales de Youtube hasta que hemos encontrado uno variado con indicaciones claras y que quien lo lleva no es demasiado aburrido ni un/a flipado/a que supera los límites normales. Solemos elegir rutinas de unos 20 minutos, que con el calentamiento previo y nuestros ejercicios posteriores (mi marido hace esgrima histórica y luego hace desplazamientos o movimientos suyos; y yo hago ejercicios de mis clases de Pilates y luego estiramientos de espalda y cuello).
Pero se han acabado los paseos por el parque que hay al lado de casa, se han acabado las subidas a un cerro cerca de nuestro barrio...
* Por supuesto, a las 8 de la tarde salimos a la ventana a aplaudir con los vecinos. Al principio éramos menos, pero me da la sensación de que cada vez somos más. Y la gente se va animando... los niños salen con muñecos y juguetes, los mayores ponen música (uno sale con un gran altavoz y además del "Resistiré" que ya cansa, va poniendo otras músicas... hasta que pone el himno de España, momento en que algunos cierran la ventana y se vuelven para sus vidas y otros sacan las banderas y las agitan a coro).
* Las comidas de diario son de cocina rápida (casera, pero que solo implique calentar o hacer algo en poco tiempo, dado que estamos en horario de colegio de 8:30 a 2:15h). Como mucho, recalentar algo de los días anteriores.
* Por las tardes, ya que no puedo hacer deporte fuera ni nada que implique salir de casa, intento aprovechar para cocina a fuego lento. Me gusta cocinar, y ahora es una forma de estar entretenida: recetas que lleven mucho tiempo (pisto con sus verduritas trabajadas por separado, carrilleras en salsa con mucho esmero, pescado con patatas a fuego lento, recetas de repostería que sean entretenidas - como galletas o rosquillas-...).
* Esto de las recetas, aunque está bien estar entretenida todas las tardes, también es verdad que intento aprovechar y economizar el uso del fuego. Si hago algunas comidas que lleven tiempo, hago más de la ración para los dos, de modo que sobre para (al menos) otro día. Y luego guardamos lo que sobra en el congelador. De aquí es de donde salen las comidas de recalentar: albóndigas, carne rellena, carrilleras, pollo en salsa, pisto...
Para compensar de los dulces, algunos días merendamos zumo natural de naranja: vitaminas sanas.
* Otras actividades que hago por las tardes, más que nada por entretenerme y aprovechar el tiempo:
- Pues he limpiado los cristales de la casa (tenemos doble cristalera y los de fuera estaban sucios... y ha servido de poco, porque ha llovido y vuelven a estar casi como antes)
- He cosido una mascarilla para salir a la calle con una mochila de tela que no deja pasar los líquidos de un spray. Quizá haga otra, pero con otro tipo de tela menos rígida (para que sea más cómoda de llevar). Para la forma de la nariz he usado un metal del pan de molde, y las gomas de las orejas, una goma de las que sujetan los zapatos de 2 en dos cuando los compras (y que tenía guardada). Estas son más cómodas que las de papelería.
- He recosido botones que estaban un poco sueltos y había dejado para "un día que me acuerde".
- He hecho un cajón para colocar mejor los pantalones en el armario, en vertical, para verlos todos y que no estén unos sobre otros (con una caja de leche forrada con papel adhesivo que tenía en casa).
- He cortado el pelo a mi marido (y no ha quedado mal del todo). Si dura mucho más esta situación, quizá repitamos.
* Al menos una vez por semana quedamos con amigos por videoconferencia y hemos encontrado una forma de jugar online. Combinando cosas hemos creado una dinámica de Pictionary que nos entretiene y pasamos el rato sin pensar todo el tiempo en el virus y el encierro.
* Cada ciertotiempo llamo a mi madre o a mis abuelos por videoconferencia. Entre los primos y la práctica, estamos consiguiendo verle la cara a mi abuelo, que al principio solo éramos capaces de ver si techo... la experiencia es lo que tiene, todos vamos mejorando.

Hay cosas que hacen pensar:
# Primero, en lo que todo esto conlleva. Nuestra situación no es mala, ya que los dos seguimos con nuestros trabajos, en los colegios no va a ser fácil aplicar un ERTE a los profesores (porque si seguimos con todas las clases, no pueden justificar que nos reduzcan la carga laboral); además, la gran mayoría de los profesores tenemos la sensación de que esta situación nos implica mucho más trabajo. Quizá en esto profundice otro día.
# Segundo, en el momento en el que ha llegado. Nunca hemos pensado que esto nos podía pasar y nos ha pillado con el paso cambiado: teníamos planes para Semana Santa (y ahora toca pelear para que devuelvan las cosas contratadas), habíamos organizado actividades o planes con amigos.
# Tercero, todo se reduce al virus. Aunque intenten decir en la radio que no van a centrar todo en el virus, no es cierto. Todo acaba girando en torno al virus, a los cambios en la vida por el virus, a los últimos datos de la enfermedad... por lo que ahora creo que veo menos noticias y escucho menos la radio hablada. Me paso enseguida a la música, a las series y a los programas chorras de la tele (los de reformas de casas son maravillosos para tener de fondo en la cocina).
# Cuarto, dejad de decir que nos quedemos en casa. Puede parecer que está bien repetir que nos tenemos que quedar en casa, pero cuando más lo dicen, más ganas dan de salir. Cuando esto comenzó yo había estado mala y me había quedado en casa cinco días. Y no había pasado nada, no había tenido ganas de salir a nada. Pero cuando más decían (sobre todo los primeros días) que nos quedásemos en casa, que no saliésemos, que había que estar en casa... más sensación de agobio me daba quedarme en casa y tener la sensación de no poder salir.
# Quinto, derivada de lo anterior, la agorafobia social. Los primeros días salíamos a la compra porque había que comprar y no pasaba nada, aunque saliéramos con mascarilla (había una en casa de casualidad) y guantes de plástico (suelo llevar en el coche para cuando hay que medir la presión a las ruedas y cosas así). Pero ahora me agobia pensar que tengo que salir a la compra. Las dos últimas veces que he salido he vuelto casi con la sensación de angustia, al borde del mareo y sintiéndome salvada al llegar a casa. Deseando darme una ducha, como si estuviera sucia físicamente.
Esto me lleva a pensar qué va a pasar cuando todo esto acabe. No creo que salgamos con normalidad, no sé qué puede pasar el primer día que tenga que volver al colegio ¿llegaré tranquila al metro? ¿me molestará la gente si se acerca mucho? ¿cómo me comportaré con los chicos en clase? ¿y con el resto de profesores? ¿y con los padres en las tutorías?
Por un lado me apetece tener la oportunidad de volver a salir a algún sitio, pero veo más "cómodo" ir al campo o a la montaña o a un paisaje aislado, que pensar en un restaurante, un parque temático, un concierto multitudinario o una playa. Pero también tengo muchas ganas de ver a mis amigos, a la gente del pueblo, a los compañeros de la universidad... quizá llegue el momento de quedar tranquilos en una casa, de tener nuestro espacio, de no mirar con suspicacia al resto de la gente, de no sobresaltarnos si alguien tose o estornuda cerca...
Algunos dicen que esto nos cambiará como sociedad. No lo creo. En general, seguiremos siendo igual de hipócritas y cabezas de chorlito. Sin embargo, sí creo que nos cambiará en pequeñas cosas, quizá las más estúpidas y menos coherentes.